Gripe porcina: «Se puede comer jamón con total tranquilidad»

El consumidor puede adquirir con total tranquilidad tanto carne de cerdo cruda como cocinada. Resulta igual de seguro comer cochinillo que un bocadillo de jamón. Primero, la gripe porcina está localizada en los animales de México; segundo, España no importa cerdos y tercero y más importante, al cerdo se le somete a controles tanto en las granjas como antes de sacrificarlo. Por tanto, es complicado que el porcino enferme, pero lo realmente difícil es que un animal con problemas llegue al mercado.
El presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Albacete, José Ángel Gómez, no se cansaba ayer de repetir que «se puede comer jamón con toda la tranquilidad del mundo». Y es que, si los tres argumentos anteriores no resultan contundentes, hay un cuarto que confirma la inocencia de la carne de cerdo: «la gripe no se contagia al comer carne sino por vía aérea, es decir, cuando un enfermo estornuda o se pone la mano y luego se la da a otro».
Gómez explicó que el virus de la gripe «lo compartimos aves, personas y cerdos». En los tres casos se le conoce como influenza porque se trata del mismo tipo de virus, solo que en cada uno de los tres casos tiene sus variantes particulares. El veterinario albaceteño recordó que, ocasionalmente, se puede dar la circunstancia de que un animal, ya sea ave o cerdo, contagie su gripe al hombre, pero hasta ahora el infectado humano no era capaz de transmitir la gripe porcina, es decir, de seguir infectando.
De momento, es inviable que los cerdos españoles se contagien porque «no importamos cerdos». En una granja se hacen chequeos de los cerdos de forma regular, pero es cuando el animal llega al matadero cuando se le somete a un riguroso control. Los veterinarios, tanto propios como de Sanidad, someten a los animales a exámenes físicos y análisis.